Relativ-ismo o Verdad.





Todos queremos encontrar la verdad, todos queremos saber de ella, tenerla para nosotros y vivir en la perpetua despreocupación que da tener la razón siempre. No dudar de nada, saberlo todo, conocer lo que fue, es y sera. Este utópico grial que muchos creen poseer, otros aspiran encontrar y que todos en algún momento pretendemos hallar. Hoy esta inaccesible, gracias a nuestras propias trabas metales, la educación y la vida atada a unos dogmas de fe, en cualquier tipo de idea que condicione nuestro pensamiento hacia unos patrones, nos hace perder el enfoque y la perspectiva, para siquiera aproximarnos a rozar ese absoluto.

La verdad no admite matices, la verdad ES, con mayúsculas, sin aristas, ni relativas razones, opiniones o subjetividades, solo ES y no admite moldes ideológicos. Cuando algo es cierto, no es posible discutir, no es posible enfrentarse y no es posible crearse puntos de vista alternos. Parece de perogrullo, pero solo hay que entrar en la web, para darse cuenta que hoy la verdad es tan relativa como la mentira, todo es adjetivado, analizado y matizado hasta tal punto que es discutible hasta lo más obvio. Sea el tema que sea, siempre hay alguien más listo, con más argumentos y con más léxico que tú, para opinar incluso de tú vida como si te conociera mejor que tú mismo. El relativismo ha infectado tanto las mentes que ya no somos capaces de ver nada con absoluta nitidez, ahora todo es relativo, por lo tanto todo se discute, se debate y se opina. En un principio puede ser hasta democrático, pero llevado al extremo no hace más que perpetuar el absurdo, llegando a la sordidez más surrealista, alargando una eterna agonía en la que la razón de la sinrazón campa a sus anchas destrozando cualquier ápice de certeza.

El siglo XX nos mostró el relativismo como un gran descubrimiento científico, pero en realidad lo que nos enseñaron fue a crear distancia con el absoluto. La verdad dependía de varios factores sujetos a relativos puntos de enfoque, con lo que al final solo manejamos distintas formas fragmentadas de verdad, adjetivadas, analizadas y matizadas. Hemos preferido hipotecarnos el futuro abrazándonos a conjeturas irresolubles, teorías indemostrables e hipótesis inconclusas. La verdad es fractal y siempre ES verdad tenga la forma o el tamaño que tenga, no admite discusión, opinión o análisis que valga, es lo que conocemos como absoluto, veas desde el punto de vista que lo veas jamás variara un ápice su integridad. Si no entiendes este concepto, llena un vaso con agua y pregunta a tus seres cercanos, familia o amigos que opinen sobre lo que ven, todos opinaran de forma distinta, todos relativizaran sobre la cantidad, la pureza, la temperatura o lo que sea, pero nadie discutirá sobre su contenido, porque esa es la verdad. Todos podremos ver el vaso medio lleno o medio vacío, pero nunca habrá disparidad en admitir que el contenido es agua.

La Sombra y el rédito de la culpa.






La sombra ese recurso manido y obsoleto con el que aun muchos gurus del conocimiento y la metafísica continúan programando con guante de seda en nuestras mentes. Sombra que arrastramos y proyectamos en nuestra realidad, sombra que se materializa y se palpa en nuestro entorno miserable y desnaturalizado. Sombras al servicio de un sistema que trata de convencernos que la culpa de todo la tienes tú, y solo tú. Evidentemente todo esto es muy útil, gracias a la culpa este sistema se mantiene y existe, y es gracias a este vehículo oscuro que portas como equipaje, que este sistema vive y se eterniza a tu costa.

Puedes culpar al poder, al dinero, a la guerra, al hambre, al egoísmo o la desigualdad, puedes culpar al sufrimiento, a la enfermedad, a la confusión. Puedes culpar a otro, puedes imaginar incluso culpables, pero al final de todo, siempre sera culpa tuya, porque como co-creador eres tú quien obtusamente te empeñas en crear una birria de realidad y es por culpa de tu lado oscuro que al ser negado, subyace inconsciente operando desde esa sombra que tal hábilmente te han hecho creer que tienes.

Es tu oscuro pasajero el que sin que tú lo sepas desea que todo el mal que existe y te hace sufrir, exista. Ese mal que te hace sufrir, enfermar y al final te mata, no es mas que tu mismo con una especie de lupus metafísico, que te boicotea y te hace tropezar constantemente en el error, en la ira y en el ego mas ignorante y agresivo. ¿Esto es así o crees que es así? Cuanto tiempo llevas responsabilizándote de algo que no es tu culpa, cuantas veces trataste de identificarte con una sombra que no proyectas, ¿por qué crees que no solucionas nada? Sencillo porque ni es tu sombra, ni proyectas nada negativo, al final todo esto es un cuento absurdo que si te lo cuentan bien y te lo repiten hasta la nausea, al final te crees.

Desmontando al Egregor.






Dentro de las corrientes de información alternativas, es común encontrarse con términos y etiquetas que son extraídos “en teoría” de textos antiguos. Estos términos acuñados y adaptados al día de hoy, carecen de mucho sentido ya que las circunstancias y el modo de vida, ni se asemejan, por lo tanto adaptar ciertas creencias gnósticas, herméticas, esotéricas, ocultistas o de cualquier otro origen a nuestro día, puede hacernos divagar más de lo que deseáramos y puede que adoptemos formas de información inadecuadas, que finalmente se acaban trasformando en dogmas de fe, que son muy difíciles tirar abajo, algo parecido a lo que está ocurriendo con el termino Egregor.

Un Egregor es un ente creado por un colectivo de seres, los cuales forman a través de conceptos comunes una entidad que toma forma en el éter (o astral) y reclama desde allí su lugar en el mundo y su derecho a vivir, es una entidad inteligente creada por seres inteligentes y creadores, desde los cuales emanan las frecuencias y la energía no solo para crear, sino también para mantener con vida este Egregor, esto es a grandes rasgos y en teoría, lo que se supone que es un Egregor. Adelantar antes de que pierdas más tiempo leyendo esto, que  los egregores NO EXISTEN, pero parece que como somos seres creativos, creadores y constructores, también parece que somos inconscientes de nuestra creación y creamos parásitos allá en el éter, dispuestos a luchar por su supervivencia a costa de nuestra propia destrucción.

A poco que tienes un poco de interés y tratas de encontrarle un mínimo de sentido a todos estos conceptos que de repente inunda la red a través de unos predicadores del despertar a los cuales les importa un carajo tu conciencia y solo propagan ideas y conceptos que benefician al sistema y a los entes que lo sustentan. Estos conceptos que viajan a nuestro presente desde los más arcaicos y apolillados textos, y se hace una malísima adopción de los términos y se aceptan como verdad absoluta, caemos en el error de dar por sentado algo que ni es, ni será. Parece que el hecho de que el humano terrestre sea un ser con grandes capacidades en potencia, sirve para ese todo  vale, que propicia que se sirva en bandeja muchas falsas creencias.

¿Meditación o anulación del Ser?







Definición de Meditar

meditar
verbo transitivo/verbo intransitivo
  1. 1.
    Pensar y considerar un asunto con atención y detenimiento para estudiarlo, comprenderlo bien, formarse una opinión sobre ello o tomar una decisión.
    "hay que meditar detenidamente las posibilidades que nos ofrecen; medita sobreel trágico acontecimiento; meditaba en ello de día y de noche"
    sinónimos:reflexionar
  2. 2.
    verbo intransitivo
    Orar mentalmente sobre algún tema religioso o trascendente.
    "el asceta se retiró a meditar"

Meditar según la R.A.E.

1. tr. Aplicar con profunda atención el pensamiento a la consideración de algo, o discurrir sobre los medios de conocerlo o conseguirlo.



El concepto importado que se ha ido asentando en nuestra cultura sobre la meditación, o como se ha de meditar, es una implantación de unos modos y usos incorrectos, o al menos que no coinciden con su definición semántica. Se ha enseñado un tipo de meditación, que desde mi humilde punto de vista es incorrecto, al menos no debería llamarse meditación, ya que meditar supone un ejercicio reflexivo en el que se reordenan y se enfrentan nuestros pensamientos. Ni siquiera seria correcto llamarlo “estado contemplativo” ya que incluso este estado requiere algún tipo de acción, que en la meditación de tipo yoggi no la exige. Desde oriente se nos a invadido con este tipo de ejercicios en los que la voluntad del individuo es sometida hasta reducirla a su mínima expresión, a través de unas técnicas que nos han vendido de un modo, que resulta que no son como dicen que son y por supuesto no se consigue lo que prometen.

La meditación tal y como la nueva era y otros tipos de grupos o filosofias han ido inyectando en nuestra cultura, es por lo general, un tipo de ejercicio o técnica por la cual primero se nos quita la acción física, se elimina el movimiento y el objetivo es lograr la total y completa quietud, una vez logrado esto, a través de una postura como la del loto, pasamos a reducir al mínimo nuestra respiración, hasta dejarla casi imperceptible, después de eso, toca silenciar nuestra mente hasta que ya no queda nada de nosotros, nuestra voluntad que es nuestra única defensa, queda relajada y expuesta a la voluntad de cualquiera que desee tomar lo que no le pertenece y que estando conscientes, lucidos y con plena voluntad no lograría tomar jamas. Nuestro cuerpo queda expuesto y nuestra mente abierta para ser invadida. Esto no solo implica una indefension energética o eterica, sino que ademas se nos ha inoculado la creencia de que este tipo de meditación es la que provoca el cambio y el despertar de la conciencia siendo esto totalmente falso, ademas esta muy extendido y programado, que a través de estas meditaciones se puede crear una nueva realidad o impedir que ciertos eventos negativos se produzcan, aquí es cuando esto ya roza el ridículo.

La Agenda del Perdón.






Parece que vienen tiempos de cambio, esto es algo que nadie puede negar. Algo se esta cocinando, pero poco podemos prever, si acaso especular, sobre el como y el cuando. Estos cambios serán decisivos, pero cómo siempre, los mismos de siempre, trataran de desvirtuar y confundir, este proceso que esta sujeto a un orden natural, para arrimar el ascua a su sardina, y llevarse su tajada. Para que no caigamos en sus redes, tendremos que estar atentos a todos sus movimientos. Despacio, poco a poco vamos averiguando quiénes están de parte de ese sistema, en el que se dedican a fabricar creencias o nuevos paradigmas, como les gustan a algunos, para confundir a las masas con sus falsas apariencias de despiertos, divulgadores, conscientes u holisticos, detrás de todo ese escaparate, solo hay un adoctrinado, instalando un programa.

Uno de los factores a tener en cuenta es el modo en que funcionan sus agendas. Este poder oculto y cobarde que desea zancadillearnos nuevamente de forma indirecta, no tienen un plan A y un plan B, como únicas opciones. Para que los resultados que persiguen se materialicen, en realidad lo que tienen es una gran multitarea, donde una gran cantidad de agendas se solapan e incluso se combaten. Tenemos que tener en cuenta, que desde sus posiciones se liberan todas las corrientes mayoritarias que existen, para lograr salirse con la suya, ellos ocupan ambos lados de la dualidad. Son los malos y los buenos, pero ademas son los disidentes de estas posturas. También controlan la insurgencia, y de ellos nacen esos múltiples planes de liberación y redención. Todo esta monopolizado, para que cualquier intención que nazca de nosotros, sea ya patrimonio de ellos y no haya otra opción posible. Procuran estar de vuelta antes de que logremos dar siquiera el primer paso.


El Sistema Invertido.





Existe un orden natural, una forma de crear conforme a unos patrones que  se pueden comprobar de forma sencilla, cómo se origina y se destruye la creación, como estos patrones, se repiten y se repiten en el planeta, y más allá de sus fronteras. Esos patrones basados en geometría y matemáticas, forman parte de ese orden natural al que toda la creación está sujeta. Se puede especular sobre si esto es originario de una inteligencia o es una forma de simulación, este campo tan vanguardista está sembrado para que vayamos un poco más allá de lo que la lógica racional nos permite. Por el contrario el sistema en el que vivimos no es natural y su forma de expresión y supervivencia, nos merma y nos enferma, pero ¿qué es el sistema?

Socialmente se conoce al sistema, como el orden por el cual nuestra civilización se rige, este orden comprende un estado social, ideológico, económico, político y teológico, cinco puntas de una estrella en la que todas esos vértices nacen de un cetro un tanto difuso y difícil de identificar, pero qué ejerce a través de sus ramificaciones un férreo control sobre los individuos. Este sistema no solo nos controla físicamente, psicológica y moralmente, para su supervivencia requiere ejercer un control desde otras capas de la realidad las cuales escapan a nuestros sentidos. Todo lo que vive en este sistema, pertenece al sistema. El sistema no solo son los bancos, los políticos o los estamentos religiosos, también pertenecen a él, esos entes o inteligencias que no está reconocida su existencia ni siquiera por el propio sistema, esa es su mejor baza, ya que guardan unos intereses y unas motivaciones alejadas de lo que el sistema puede ofrecer a cualquier mortal. De cara a la galería, si no existe no puede ser desmontado y expuesto por eso su intención esta siempre oculta a nuestra restringida y programada mente.

Cuando abrimos nuestras miras e intentamos englobar todo aquello que desde distintos puntos fluctúa para centrar todas sus opciones en nosotros, opciones en las que ya no hay metas de dinero y poder, sino que son más sibilinas y siseantes. Tenemos que vernos obligados sin más remedio, a formar unas señas que nos permitan identificar sus patrones aunque solo sea por supervivencia. El sistema en el que buceamos tiene una formula viciosa, un patrón que repite constantemente y que nos permite estar alerta e identificar si es algo que proviene de sus intestinos o si por el contrario es algo natural de acuerdo al orden creado en origen.

¿Donde esta la Luz?








La luz es un símbolo que ha definido una de la polaridades dentro de nuestra dualidad. La luz unida a un ser consciente nos ha hecho que lo identifiquemos automáticamente con ese lado positivo o del bien, en el cual creemos que todos los seres que emiten esa luz automáticamente pertenecen a esa polaridad. Por el contrario la ausencia de luz u oscuridad se ha definido por sistema a el polo negativo o al mal. Por esta regla basada en la apariencia, nosotros mismo que no emitimos luz, podríamos ser considerados como seres oscuros o negativos, pero sin embargo nadie (salvo ridículas excepciones) se identificaría jamas, como un ser oscuro o puramente negativo.

Si tomamos esta lógica, el lado del bien o de la Luz, tampoco puede ser juzgado con este rasero tan simple, porque hay muchas formas de simular esa luz y aparentar lo que no se es. Se que muchos repudian términos como Falsa Luz, porque no se ajusta a sus creencias metafísicas, y creen infantilmente que la luz va ligada a la sabiduría, a una consciencia elevada y a una intención respetuosa o de bien. Evidentemente no es así, y como siempre sucede, creer en algo te impide comprender y tener la referencia y la perspectiva adecuada.

Si no sujetamos a las leyes físicas, es sencillo entender como un ser puede ser de Luz real y no tener una intención positiva ¿Como? Sencillo, nuestra estructura mental, nuestra programación y nuestras creencias, nos impiden ver el bosque y solo vemos arboles. Las leyes naturales y el principio de frecuencia y vibración, nos da la respuesta de forma básica y elemental. Los rangos de frecuencias distintos a los que un ser humano corriente suele portar o tener, definen el punto cero o neutro, en el que no hay luz física, ni oscuridad. Por lo tanto los seres de oscuridad, partirán de una frecuencia inferior a la nuestra, por lo tanto, nosotros estaríamos en un rango superior al suyo y los veríamos oscuros, pero ese ser oscuro, jamas se vería así mismo como un ser de oscuridad, simplemente seria un nivel de percepción distinto y no podría llegar a entender porque nosotros lo definimos como oscura, si el así mismo no se percibe de igual forma.


Una opción distinta.






Volver a casa, regresar al origen. Ese quizás sea el propósito que la gran mayoría persigue. Muchos son los que miran al cielo con añoranza, mirando a las estrellas, esperando hallar ese vínculo primario con alguna de ellas. Quizás movido por la ignorancia de lo que somos, miramos a ese infinito buscando desesperadamente algo que se nos mueva dentro, y nos sirva como señal, para aventurarnos a crear un lazo emocional con ese lejano brillo que titila en la inmensa oscuridad.

Otros por el contrario, y como alternativa a su hastío, trata de ir más allá, de esa inmensa cúpula que los observa, y buscan su regreso a un origen más elevado, más remoto y primigenio. Volver a la fuente, volver a ser ese todo, complementado y participe creador del universo. Tener en este regreso a casa el principio y el fin, del paseo por esta Tierra, llena de penurias y desvelos, un regreso donde no haya preguntas, ni respuestas, porque está todo dicho y todo es lo que es y esta como esta. Fundido en un todo, que ya es más, que lo que jamás fueron, un tener, un ser, un estar. Uno solo, que lo es todo, y sobre todo, el lugar perfecto, para saciar la desazón que provoca la incerteza actual, la total amnesia y la total incomprensión. Un todo donde no hay perspectiva, ni duda, solo hay paz y comprensión.

Otros muchos, no bucean tan profundo y se conforman con no seguir aquí, les da igual seguir como y donde sea, siempre que no sean, lo que son ahora. Cualquier destino vale, siempre que sea cualquier otro, no guardan preferencias, ni filiación alguna, solo quieren Ser, en otro ser y otro lugar. Hay tanto para elegir, para explorar, para ver y tocar, que cualquier comienzo es perfecto siempre que sea nuevo y libre. Esta opción me encanta, porque no te predispone y no te limita, es casi perfecta, pero no para mí.

Estafa Akashica.






Muchos son los que se han encontrado con modos de vida distintos y a su vez distintos modos de hacer negocio a través de la espiritualidad. Una de las razones por las que no ha muerto la nueva era, es por los cuantiosos beneficios que aportan sus distintas terapias y recursos, que a poco que profundizas en ellos te das cuenta que son una monumental estafa.

Uno de ellos es la lectura de registros akashicos, esta es otra de esas cosas que el “profesional” que se dedica a ello, se saca el “titulo” con un par de cursos o talleres, invirtiendo en lo que sera un negocio, basado en el engaño puro y duro. No es raro que aquel que lee los registros akashicos, sea ademas canalizador, maestro reiki, limpie energías, o cualquier otro de esos recursos con los cuales se sacan una pasta a base de aparentar buena onda y darte el sablazo sin disimulo.

Los registros akashicos en realidad no son ningún registro o biblioteca en el que se almacenen nuestras vidas pasadas, esto no existe. Nuestras vidas pasadas están en nuestra memoria de alma como lo llamarían los mas místicos, o subconsciente, como lo llamarían los mas racionales. La Tierra como ser vivo con conciencia tiene su propia memoria a la cual se puede acceder. Esta conexión con la conciencia del planeta ya la conocían distintos pueblos en la antigüedad y aun hay algún chaman que puede establecer esta conexión, allí es donde están todos los recuerdos y la historia del planeta, pero solo y exclusivamente del planeta, no esta tu vida allí, solo la suya.

La Familia Deconstruida.





La familia es el cimiento sobre el que se sustenta el ser humano, todo el aprendizaje, la socialización, la comunicación y la educación, nace directamente del corazón de este grupo de personas que unen sus vidas y crean un proyecto común. El lazo sanguíneo es la base, dos seres de ambos sexos se unen a través de sus sentimientos, y de ellos parte, lo que sera su descendencia y el programa de perpetuación de la especie. Una familia en la que se juntan varias generaciones, unen experiencias, emociones y comparten ideas, sera un  bloque inalterable e indestructible, por el contrario, una familia en el que priman los individualismos, las envidias y los egoísmos, están destinados al fracaso. La utopía familiar no se construye con buenos propósitos, y a golpe de apariencias, es un trabajo arduo en el que todos los miembros deben trabajar constantemente en su mantenimiento. Una empresa como esta, no se funda y se mantiene únicamente con los lazos de sangre, por lo tanto si se le añaden elementos materiales, chantajes o toxicidad, estaremos invirtiendo el proceso familiar, estaremos deconstruyendo la familia, formada entonces por elementos individuales, con intereses individuales e iguales objetivos.

En apariencia serán una familia, tendrán los mismos rasgos, la misma genética, vivirán bajo el mismo techo, pero serán extraños compartiendo un apellido. Esto es lo que esta sociedad de consumo, competitiva y desnaturalizada ha logrado, el ataque a la familia ha tenido un éxito rotundo, y ha logrado tocar esos cimientos, para comenzar a desmoronar todo lo que hemos logrado construir durante milenios. Mentes confundidas, familias desectructuradas, generaciones de jóvenes perdidos social y sexualmente, sin referentes, sin estructuras morales, sin ideas, sin motivos. Abrazados a tendencias pasajeras y ciclos de modas, niños adultos con mentalidad confusa y adultos infantes con escasa capacidad de madurez. Los tiempos y los ciclos se han roto, adelantamos la adolescencia a los niños y luego esos mismos niños deben cambiar rápidamente de rol y ser adultos con quince años, mas tarde cuando deben ser adultos son devorados sin piedad por el sistema, que se los traga como si fuesen gominolas. Depresión, ansiedad, adicción, obesidad, compulsión, medicación, esos son algunos de los términos que tras la adolescencia empieza apoderarse de ellos, solo los mas preparados, programados y condicionados sobreviven y logran formar el estándar que el sistema exige (lo que se espera de ellos) para formar el aporte que forme una nueva generación de esclavos.


Un Pequeño Maestro.






Lo que vais a leer a continuación, es el relato real de una situación ciertamente extraordinaria que les sucedió a una pareja de amigos que han dado su permiso para que os la cuente. En el siguiente relato todo lo que cuento se ciñe tal cual a como sucedieron los hechos y solo he cambiado los nombres y algunas situaciones por respeto a los protagonistas. Los hechos sucedieron hace casi dos años, a pesar del poco tiempo transcurrido, debo decir que yo no era el mismo que soy ahora, y aun arrastraba alguna que otra de esas creencias, que flotaban en el sistema espiritual.

A pesar de ser una pequeña y modesta historia, para mi tuvo un gran peso, ya que rompió algunas creencias que tenia, y no encontraba las pruebas necesarias para ponerlas a prueba. Esta sencilla situación me dio las respuestas de forma contundente y a la vez sencilla, que es el modo en el que se manifiesta la verdad cuando te topas con ella. Solo deseo que os aporte tanto como me aporto a mí.

Manuel y Carla son una pareja de amigos con los cuales mantengo una amistad de años, ambos tenían trabajos absorbentes con horarios complicados para poder conciliarlos de tal manera, que pudieran plantearse formar una familia y tener el tiempo suficiente para dedicárselo. Contrariamente a como piensan hoy día muchas parejas, ellos no creían que tener un hijo les supusiera un gasto, les impidiera mantener su vida social o mermara su relación sentimental, pero si tenían claro, que si tenían un hijo era para dedicarle todo el tiempo y la atención que se merece.


Predadores de Energía.







Existe un patrón común, existe una causa que produce un efecto, existe un motivo por el cual el mundo esta como esta y nuestra vida es como es, el motivo es la energía. Existen miles de formas de crear energía, todo el cosmos es pura energía, la electricidad y el magnetismo es lo que hace que todo funcione de algún modo, es esa pequeña forma invisible de partícula, que todos necesitan y todos acaban formando una razón de Ser.

La energía lo inunda todo, todo es de un modo u otro, energía, pero sin embargo la diferencia la marca principalmente el modo en que esta es extraída y usada. Nuestros cuerpos metabolizan la energía que ingerimos a través de los alimentos, la luz, el agua o el oxigeno. Todos estos ingredientes forman parte de un método natural para disolver la materia y transformarla en su esencia misma que es la energía, energía que es necesaria para que esa chispa de luz, que somos nosotros, continúe activa.

Todos los seres vivos consumimos la misma energía en un amplio glosario de formas distintas, sujetos a los distintos vehículos físicos que tenemos, pero aquí es dónde nacen las discrepancias, si el final es común a todos y solo cambian las formas, porque no modificar esos modos para obtener lo que necesitamos.


Sincronías Negativas y Borrado de Memoria.






No es nada nuevo que el principal problema que arrastramos, de entre todos los problemas que tenemos, es nuestra memoria. Vivimos y morimos en una total amnesia, no sabemos quiénes somos, no recordamos lo que soñamos, no sabemos nuestro origen, y con el tiempo nos olvidamos incluso de que vivimos. Muchos buscadores se habrán percatado, como algunos conocimientos se les escapan de forma selectiva e incluso cuando creian estar muy cerca de aclarar cualquier enigma, como el interés por ciertos temas o el impulso hacia la investigación muchas veces es mitigado y diluido, creando una especie de nebulosa mental, para posteriormente desaparecer. Es común incluso, que se produzcan falsas sincronías en las que se nos pone delante ciertas informaciones que para nada nos van a ayudar, son solo generadoras de creencias, textos confusos que requieren un sobre esfuerzo para su comprensión o simplemente nos aparecen informaciones escalonadas que lo único que nos hacen es desviarnos de nuestra intención.

Todos los días nuestra memoria es borrada de forma selectiva, hay conocimientos que no interesa que lleguen a ti, “alguien” que si sabe quien eres y que también sabe que poder tienes con la información adecuada, te la roba. Muchos de vosotros, tropieza sistemáticamente con desinformaciones que os anclan fuera de vuestro centro interior y permiten abrir vuestra mente a todo tipo de manipulaciones, muchas veces en forma de casualidades sincronizadas, que hacen que os tropecéis con lo incorrecto y lo toméis como una señal inequívoca del universo y no es así, y solo os dais cuenta, tras analizar los resultados.

Si aun no has superado el hecho de ver números por todas partes, es momento de que afrontes que al abrir tu percepción, también estas expuesto e indefenso ante sincronías negativas. Estas sincronías están diseñadas para que una concatenación de casualidades tenga como resultado un objetivo muy concreto, tu desconexión.


Extremofilos.





Un extremofilo según la ciencia, es un organismo vivo, el cual esta capacitado para vivir en ambientes extremos, en donde la vida teóricamente no es posible. Básicamente un extremofilo es un ser humano de hoy en día, en donde se le expone a condiciones de envenenamiento extremo y sobrevive, climas emocionales de toxicidad extrema y sobrevive, condiciones de precariedad social extrema y sobrevive, para el sistema somos como la mala hierba. Unos extremofilos que han de ser llevados al culmen de lo inviable para la vida y ver como nos adaptamos a estas condiciones, como si tal cosa. Para el sistema somo una plaga que no hay forma de erradicar, a pesar de quitarnos lo mas básico para vivir dignamente, no se sabe como, pero logramos adaptarnos y salir a flote.

Es cierto que hemos mermado nuestra capacidad de hacer saltar nuestros resortes de aguante mínimo con el paso del tiempo. La evidencia reside en que hace siglos por menos rodaron cabezas, y hoy, apenas elevamos la ceja ante cualquier injusticia, simplemente lo tomamos como una de tantas y seguimos nuestra procesión cansina hacia el activismo pasivo. Nos ponen constantemente a prueba y siempre superamos esos topes que incluso ese sistema pensaba que no toleraríamos. La era virtual ha permitido que la información nos inunde y a la vez nos paralice, nos proporciona lugares donde vociferar nuestra desidia (yo me incluyo aquí), el sistema recoge, recopila y archiva, y simplemente espera, observa, y aprieta un poco mas nuestras tuercas.

La Ecuación Emocional






La muerte es uno de los procesos que más dudas suscita, aun son muchos los interrogantes que se agolpan tras ese escueto instante en el que todo cambia y nosotros somos el protagonista y único actor de esta comedia. Tanto si ya tienes integrado cierto conocimiento, o si no lo tienes, a la hora de la verdad, lo que hará que el proceso sea correcto o incorrecto, es nuestro estado emocional. Antiguamente, lo que más se valoraba a la hora de morir, no era la cantidad de lujo que acompañaba al sepelio, cuál iba a ser tu epitafio o si el respeto que infundías era gradual a la cantidad de personas que lloraban sobre la caja. Lo importante y lo esencial siempre fue morir en paz. ¿Por qué? Muy sencillo, porque ese estado de paz, de emoción equilibrada, era esencial para tener la suficiente lucidez en el otro lado, ya que aquellos que hacían su tránsito de este modo, casi se aseguraban un lugar en el “cielo”.

Tras la muerte el mecanismo que va a graduar nuestra posibilidad de “elevar” nuestra conciencia, será nuestro estado emocional. Las emociones o los apegos asociados a emociones, jugaran en nuestra contra, ya que si no estamos preparados para soltar ciertos apegos o trascender ciertos estados emocionales, estaremos pidiendo a gritos volver a repetir este ciclo. En nuestro planeta contamos con una particularidad, y es que existe una inducción (provocación) a generar ciertas bandas de frecuencia vibracional concreta. Tenemos particularmente, el doble de esfuerzo, ya que hay unos intereses muy concretos que tratan de impedir que salgamos de esas bandas de frecuencia. Salir de esa banda que prácticamente obliga a reencarnar, pasa por llegar a nuestro proceso de muerte con los deberes hechos.

Las programaciones mentales arrastran al individuo a la condición de miedo y culpa, estos estados son los más pesados y complicados de trascender, en ellos se encierra gran parte de este mecanismo de trampa reencarnatoria. Otros factores no ligados a las emociones, son los conceptos que aprendemos durante nuestra vida, y que los asumimos del propio uso, como son la linealidad y la direccionalidad. Se nos ha programado a actuar de forma lineal y siempre en una dirección, para ir del punto A al punto C, hay que pasar por el punto B, esto se traduce en que si te dicen que ir hacia el túnel o la luz, es lo erróneo, colapsemos y pensemos que ya no hay sitio donde ir, que nos perderemos o que quedaremos atrapados por siempre en la nada.

Pensar que al morir hay que desplazarse alguna parte, hay que ir aquí, o allí, ya de por sí, es erróneo, ya que el sistema natural es mucho más sencillo y no necesita un GPS. Pensar en este pequeño proceso como algo complejo, que hay que saber dónde ir y con quien hablar, a quien hacer caso, pensar si ese es quien dice ser, o si en realidad, quizás es otra cosa, no nos ayuda tampoco. Las comeduras de coco, no son de alguien que afronta este pequeño transito con la mayor lucidez. Morir no es un trámite burocrático, no hay necesidad de preguntar a nadie, no es necesario tampoco que te guíen o te acompañen. Ten siempre presente, que todo lo que sea natural, será siempre sencillo, no necesitara conocimiento y seguro que ya lo sabes, no es algo que tengas que aprender o que alguien te tenga que enseñar.


EXPURGO.






Creo, y digo creo por formalismo protocolario, por que se, que en algún momento debemos empezar a hacer expurgo. Es momento de señalar y tirar a la basura todo ese conocimiento que no nos sirve para nada, nos crea programaciones o nos coarta como seres librepensantes y libresintientes. Es momento de empezar a deshacerse de todo, y todos aquellos que no buscan tu “despertar”, les importa un carajo tu conciencia y son simples discípulos del sistema, tratando de encerrarte a través de estos adalides de la conciencia, investigadores de la verdad o divulgadores del conocimiento, en cercados mucho mas difíciles de saltar, que del que huiste la primera vez.

Llego el momento de que todos paremos de buscar, que unifiquemos criterios y que todos aquellos que perseguimos una conciencia humana libre, responsable, adulta y soberana, una conciencia conectada a Dios, al planeta, a la naturaleza, y todo ello a nosotros, haciéndonos participes de la creación, sin intermediarios ni salvadores, solo conciencias adultas, libres y responsables trabajando al unisono por el bien común y el bien de todos los convecinos que habitan esta parcela del universo. Si la mayoría perseguimos esta meta, o metas muy similares ¿Qué nos lo impide? Por lo pronto, que esta especie de despertar, sea constantemente boicoteado por el sistema, creando apóstoles de la mentira y la desinformación que de la noche a la mañana son encumbrados y subidos a pedestales virtuales que copan los pensamientos y las creencias de la mayoría de nosotros.

Esos desinformadores tiene todo el apoyo del sistema y rápidamente se difunden como auténticos virus, entran en los medios mas visitados hasta controlarlos totalmente, o si hace falta los crea. No es raro darse cuenta como los desinformadores dan conferencias, tienen horas y horas de vídeo en la red soltando sus peroratas, publican libros como churros, que se venden de igual modo, para finalmente crear una legión de creyentes que jamas avanzaran hacia su propio despertar y jamas sabrán que es algo tan sencillo como saber reconocer su intuición.

Contrato con dios.







Tienes un contrato pendiente, tienes un contrato con dios, ese pacto es el que te mantiene aquí, no es algo escrito o quizá si, pero sabes qué lo hiciste, aun no siendo consciente, pactaste. Todo lo que ocurre aquí está pactado, sellado y firmado. Nuestra sociedad está sustentada en el pacto, acuerdos de compra, venta o arrendamiento, clausulas, vencimientos, anexos y normas, que apoyan y te recuerda tu compromiso a la hora de efectuar esa acción que pactaste y firmaste. El diabólico plan de mantenerte preso porque un pre-acuerdo te compromete a ir saldando todas esas deudas que en vida y sin posibilidad de recordar eso que contraes. Tus contratos se extienden mas allá, de lo que puedas imaginar, no solo te ata, una administración esclavista, un sistema bancario avaro o un jefe explotador, También hay entes por encima de estos que se aseguran de atesorar tu compromiso, sin importar como y que hagan para llevarlo a cabo.

Pactaste un compromiso con tus padres, ellos pactaron contigo tu educación, tu manutención y tu desarrollo, antes incluso de que tuvieras capacidad de decidir si contraías ese compromiso, después te relacionas con el resto pactando una y otra vez, contratas fidelidad, amistad y diversión en la adolescencia, más tarde firmas otro contrato con tu pareja y posteriormente con tus propios hijos. Todos estos contratos te atan, te vinculan a ellos y ellos a ti, pero estos son solo los que tú directa o indirectamente acabas por elegir. Incluso la rotura de un compromiso, supone la firma de un nuevo contrato, acuerdos de separación, o divorcio, separación de bienes, pactar los horarios de visita de tus hijos y después a lo mejor encuentras otra pareja y comienzas a formalizar nuevos contratos. Estos contratos comunes son los que atan tus emociones a personas, con lazos de amor o sangre, esos lazos emocionales son los llamados apegos, ya que todo está contratado, ese contrato imprime un carácter de propiedad a los sentimientos del otro, lo que conlleva una propiedad que sobrevive a la muerte y perdura vida tras vida.

Esto a groso modo, en vida, pues en la muerte y tras ella, sigues pactando y acordando con todo tipo de “seres” todo tipo de compromisos. Quizás harto de tu proceso aquí, decidiste contratar los servicios de un guía espiritual, además aun conservas vigente la primera copia del primer contrato con todos los compromisos que adquieres al encarnar en un planeta intervenido como este. Luego con el paso de las vidas y de las constantes reencarnaciones, creas afinidades, alianzas y enemigos, lo que le suma más y más clausulas a ese interminable contrato que te somete a una estancia asegurada aquí.

Transgresión numérica.







Muchos de vosotros empezáis a sincronizaros con vuestra creación, espacio/tiempo y esto se reproduce en la sistemática visión de series numéricas, algunas capicúas, casi siempre repetitivas y constantes. Son sincronías, es importante saber que solo se trata de eso, los números siempre estuvieron ahí, pero nuestra conciencia estaba adoctrinada y reducida, tan encorsetada en los clichés del sistema que nos insertaron de niños, que al irlos quitando, es como si nos descorcháramos, y  fuéramos como el genio que sale de su lámpara. Ahora estas ampliando tu conciencia, estas más conectado, hay energías que no entiendes, ni conoces, que te bañan a diario. Constantemente, estas atrayendo otras cosas a tu vida, estas creando otras formas de pensamiento, poco a poco te vas liberando de tus programas y con ello más conciencia recabas, con lo cual eres más tú, de lo que nunca fuiste.

De pronto, todo parece encajar, pero a la vez, es todo más confuso, cuanto más sabes, menos entiendes, cuanto más comprendes, más quieres, pero solo tienes que echar un vistazo atrás, para darte cuenta que la persona que eras hace unos años, ni se parece a ti, ya no eres un estándar, ya no eres “normal” ahora eres capaz de aportar y refrescar la conciencia colectiva. Podrías decir, que aquel que eras desapareció o murió, y ahora eres otro aún mejor, por de pronto, percibes como las “casualidades” se suceden, como los caminos se cruzan, como unos desaparecen de tu vida y otros aparecen de pronto, aportándote cosas y aportándoles tu a ellos, como unos te ven como una amenaza, o un loco, y otros como una bendición. Percibes además, como aún siguen ahí esos números, como parecen hablarte y como acabas interpretando el cómo, el cuándo y el porqué, de todo esto a tu manera. Buscas significados y lógicas razones, pero como no podía ser de otro modo, lo que encuentras no se adapta del todo a lo que te sucede y terminas por creer lo que sea para calmar ese ansia de saber.

Sopor Eterno.







Existe un despertar de conciencia individual que poco a poco se va apoderando de mas gente y a su vez contagiando la conciencia global del planeta, pero muchos se quedan atrapados en ese primer paso, un básico inicio de acceso a un conocimiento, unos datos que fueron velados y que ahora se van filtrando a la población. Los motivos de este despertar pueden ser argumentados de mil formas, ya sea por conjunción astrológica, contaminación cósmica, interacción quántica o paso evolutivo lógico, el caso es que quien más o quien menos, ha ido despertando de algún modo, unos persiguiendo conspiraciones políticas, otros médicas, otros históricas y otros más sutiles, entraron por el aro espiritual. El caso es que si somos un poco avispados, nos daremos cuenta que todo esto no es algo aislado, que no son cuatro chalaos los que despiertan y no es menos evidente que el sistema se ha percatado de ello.

Es por eso que en toda tendencia surgen distintas corrientes que hacen que la pureza de ese despertar se diluya y corra por cauces poco naturales, convirtiéndose algunas veces en verdaderas cloacas. Hay un dato ineludible, existe un cierto despertar, pero el 99% de esos despiertos se olvidan, que  fue lo que despertó en ellos y en qué forma, se centran en la epopeya de la gran mentira, en la manipulación histórica, en la perogrullada holística, o se pierden entre angelitos y guías. El caso es que, entre unos y otros, se apropiaron del título nobiliario “despierto” y se olvidaron de la conciencia, porque quien despierta sin conciencia ni es despierto, ni es nada. La mayoría cayo en la cuenta de toda la pantomima que estuvieron viviendo y quedaron inertes en ese shock centrando todos sus esfuerzos en localizar un culpable y se olvidaron de la conciencia, que es el eje central y el motivo que justifica ese despertar.

YHVH S.A.






Unos de los misterios que se esconde detrás de Yahvé es quien fue o es realmente este “dios”. Muchos son los que lo han perseguido tratando de dibujar su rostro,  encontrar su nombre o crear un perfil psicológico de su figura. Tratar de identificar la efigie que se esconde detrás de ese nombre es tarea titánica ya que por más que queramos conjeturar quien es Yahvé, acabaremos errando estrepitosamente. Si nos guiamos por los textos bíblicos no encontraremos con un Yahvé, que encierra en sí mismo una personalidad compleja y extremada, demasiado para ser una sola, la personalidad que se esconde tras él. Yahvé, es paranoico, obsesivo compulsivo, celoso, esquizoide, bipolar, psicópata, clasista, endogámico… Acabaríamos por sacar un perfil psicológico, ciñéndonos exclusivamente a los textos, ciertamente terrorífico alguien oscuro y sin una mínima chispa de luz, que invite a pensar que ese ser es siquiera un dios “creador” como los textos nos quieren hacer creer.

Yahvé se erige como creador del ser humano, padre nuestro que está en el cielo y sembrador de vida en nuestro planeta, hechos a su imagen y semejanza (semejante no es igual a él) pero, ¿cómo alguien que es capaz de crear a todas las criaturas, mostrando cierta capacidad de amor en su obra, se transforma en un ser colérico y genocida? Básicamente partimos de una idea limitada y coartada que nos dice que Yahvé es “uno” y eso es lo que nos induce al error.

Es conocida y popular últimamente, la historia sumeria de los dioses, Anu, Enki y Enlil, una historia fratricida en la que estos dioses tienen una encarnizada disputa por la propiedad terráquea. Se la reparten, se erigen como amos, y cada cual hace con su trozo lo que quiere, hasta que empiezan a quererlo todo y  comienzan a matarse entre ellos (véase la mitología egipcia) Historia que según ha ido avanzando el tiempo quedo reflejada en distintos mitos, repartida por esos distintos pueblos, con distintos nombres y distintos entornos, pero con un germen común que une todos esos mitos en una historia planetaria. Junto con esos dioses, convivían distintos dioses afines (¿familia quizás?), que a ratos robaban protagonismo a estos principales actores, entran y salen a escena, de distintas formas, con distintos nombres, encarnando distintos roles, que acaban formando un drama Shakesperiano unas veces y Quijotesco otras.

Siembra, Crianza y Cosecha.






Muchos estáis empezando a integrar términos relacionados con la nueva jerga del despertar uno de los que va a ir cobrando protagonismo es la cosecha espiritual, término que para alguno ya es como algo asumido, esta aparece como algo normal dentro del plan evolutivo del Ser, y parece qué hasta Hollywood se ha hecho eco de este proceso, pero esto no es lo relevante, lo curioso e interesante dentro de este fenómeno, es que se asuma como un hecho más, dentro de los pasos hacia los que una posible civilización pueda encaminarse. Si echamos la vista atrás, hace solo un par de décadas, todos aspirábamos a una sociedad futura, donde la tecnología nos hacia la vida más fácil y el trabajo era poco más que un hobby, una sociedad del bienestar donde no existe la enfermedad, nadie muere y hay riqueza y abundancia para todos, quizás es que éramos demasiado ingenuos, o quizás es que las utopías requieren de demasiado esfuerzo y somos demasiado pasivos.

Da lo mismo, porque la cuestión es que ya no pensamos en un futuro con coches voladores o cabinas de teletransporte, ahora miramos al futuro pensando en cuerpos de luz, viviendo en dimensiones no físicas. Esto nos está preparando para que aceptemos ir al matadero con la mejor de las sonrisas, porque parece que se nos olvida que en toda cosecha hay que cortar y recolectar. Soy consciente de que se está empezando a popularizar la cosecha, pero solo se cuenta lo bonito que va a ser vivir en la cuarta densidad (otros dicen quinta depende del cuento que compres) felices, sin maldad, ni enfermedad, ni hambre... Puedes pensar, que es igual de utópico, pero hay un pequeño e importante matiz, antes el futuro utópico de coches que vuelan y cabinas de teletransporte, lo construíamos nosotros a base de ir logrando un avance lógico dentro de nuestra propia tecnologia, pero la cosecha no depende de nosotros, sino que serán otros, con su propio criterio y sus propios intereses lo que decidan quién y quien no, adonde y como.

Elimina tus etiquetas.








Las etiquetas forman una parte fundamental dentro de la programación mental a la que hemos sido sometidos durante toda nuestra vida. Las etiquetas al igual que los símbolos forman parte del apoyo pedagógico por el cual se nos somete como individuos y como ciudadanos. Fue a través de estas herramientas como nos guían y nos canalizan hacia el destino que desean ir materializando en el ideario colectivo. Las etiquetas son un modo por el cual se hace una toma de contacto real con la asociación y la disociación. Como individuos nacemos asociados y disociados a distintos elementos que son integrados a través de la familia, la cultura y la tradición, para legar a formar parte del colectivo y diferenciarse con respecto a otros, en una forma dual de asociar y disociar, que a través de etiquetas, nos propone identificar a ciertos elementos como afines, sin tener que recurrir a otras formas más emocionales de afinidad.

La programación mental que crea esto, provoca que directamente identifiquemos a otros seres que interactúan directa o indirectamente con nosotros, según la imagen que proyecte y las etiquetas que lo definan. Sin llegar siquiera a cruzar una palabra, podemos (o creemos) saber cómo es y si es o no afín a nuestro estatus social. Las etiquetas están constantemente en nuestro presente, y es una forma injusta de compartimentar a las personas y las relaciones que tenemos con ellos, según las etiquetas que porte o les hayamos adjudicado. Nuestro criterio a la hora de etiquetar a los otros dependerá en gran medida de la educación y la programación a la que hayamos sido sometidos (o logrado acceder voluntariamente), ya que según sea de rígida esta, nos impedirá estrechar vínculos con otros seres que sean de un estrato social distinto al nuestro.

El Principio de NO Intervención.







La mayoría de los casos de confusión y desinformación, se sustentan  básicamente en el desconocimiento de este principio, el cual es vital para entender dentro de este sistema dual, quien tiene una intención positiva y quien la tiene una negativa. No nos podemos fiar (y menos a estas alturas) de las apariencias, de los códigos que nos aporte el individuo, quien sea su fuente, lo amoroso de su mensaje o lo concienciado que parezca, menos aun de lo que resueno o no finalmente este aporte. Son tantas las formas de llevarse a alguien al huerto, que lo raro seria encontrar una intención pura tras un informador, un contactado o un trabajador de la Luz.

La mayoría de las personas tienen buena intención, y creen que todos juegan con las mismas reglas y esto no es así. El pueblo, cada uno de nosotros, los que engrasamos la máquina del sistema, somos básicamente seres de gran corazón y buen proceder, caemos en los prejuicios y las falsas apariencias, arrastrados por una educación incorrecta, pero en el fondo ayudamos cuándo tenemos oportunidad, somos básicamente amorosos y compasivos, pero el sistema nos está recordando constantemente que el amor es otra cosa y que la empatía es inútil, que el egoísmo es lo normal y que la sensibilidad es debilidad.

Como somos almas, espíritus de luz y amor, somos la expresión real de la energía con la que se crean los ladrillos que sostiene todo lo creado, nos auto engañamos fruto  quizá, de vivir insertados en una mentira, como decía, nos engañamos pensando que todos son iguales a nosotros, que todos guardan dentro de si esa luz y que todos tienen los mismos códigos morales impresos en su ser, pero es evidente que no, esto es un juego de apariencias, unos van disfrazados de ciudadano modelo, otros de respetable vecino y otros de amantísimo amigo, pero solo es lo que parece, la realidad por lo general es otra y llegar al fondo de la intención real que alberga cada uno, es algo que difícilmente llegaremos a ver a la luz del día.

El Evento.






Son varias las corrientes (fuentes) las que profetizan un evento de proporciones cósmicas, que provocarían un cambio de conciencia, y una elevación súbita de densidad del cuerpo físico, de todos los seres que habitan el planeta. Una especie de ascensión en la que, empujados por un choque súbito de energía, provoque un cambio de frecuencia vibracional de todo el sistema, incluyéndonos a nosotros en la ecuación. Este evento provocaría que todos los seres que no lograran adaptarse a esa nueva frecuencia no podrían sobrevivir (adaptarse), tras el paso de ese choque energético por nuestra realidad, lo que da como resultado que se abra la puerta a la especulación, sobre el destino de todos los agentes oscuros, negativos y de energía densa que viven con nosotros.

Como pasa con cualquier cosa “extraordinaria” que suceda en nuestra realidad, cada uno arrima el ascua a su sardina y emplean estos sucesos para crear toda una escuela de creyentes crédulos de cualquier trampa vestida de esperanza. Somos cómodos, pasotas y  acomplejados, por eso cualquier excusa nos sirve para que otro haga lo que debería hacer yo. Estos sucesos cósmicos que seguramente responden a ciclos que escapan a nuestra escueta memoria histórica, sirven para agrandar el globo de la estupidez y la esperanza inútil de la salvación. Como sucedía antiguamente con los eclipses o los cometas, cualquier suceso celestial, sirve de excusa para arrimarnos a cualquiera que nos diga que vamos hacia un futuro hiperdimensional, de paz y amor, sin necesidad de hacer el más mínimo esfuerzo o proceso de cambio en nosotros. Algo vendrá de fuera si o si, que hará que todo se transforme y no necesites ni apagar la tele siquiera, pasaremos a la quinta dimensión, mientras se hacen las palomitas en el microondas, todo a punto, para cuando queramos darnos cuenta, Jesús este llamándonos a timbre para que accedamos al paraíso.

La Enfermedad NO existe.







Puede parecer una sentencia excesivamente categórica y premeditada, pero si apelamos a la razón simple, se puede llegar a exponer esta sentencia de forma que no se te cortocircuite ninguna neurona. Si nos ponemos en el peor de los supuestos que puedes llegar a afrontar en tu vida, seguramente la muerte sea el peor de todos. Morir es para muchos (quizás todos) el mayor temor al que se puede uno enfrentar, es la causa de miedo más extendida, más incluso que el miedo a la guerra o al cáncer, ya que está muy extendido el razonamiento que después de esta vida, no hay nada. Evidentemente que si eres de los que piensas esto, cualquier cosa que te diga a continuación te sonara elucubrativa e insostenible, pero si la ciencia está demostrando que la muerte no existe, ¿Por qué habría de existir la enfermedad?

Quizás estés pensando, la muerte no existe, pero morimos y la enfermedad no existe, pero enfermamos. En realidad no, lo que llamamos muerte es el fruto de la ignorancia de lo que somos, al tener como única referencia la vida física, perdemos toda referencia de las posibilidades que ofrece la transición llamada muerte, cuando naces tomas el cuerpo y cuando mueres lo sueltas, no hay mucho más que rascar, el dolor, el sufrimiento y el drama es solo consecuencia de la negación de esa otra realidad, es la concentración de todos nuestros sentidos únicamente en lo físico y palpable. Con la enfermedad sucede un poco igual, según está estructurado socialmente nuestro “modus vivendi” lo raro seria que no enfermásemos, pero a pesar de todo esto, somos capaces de sobrevivir y no enfermar si no queremos. Todos conocemos algún caso en el que alguien está completamente sano (o al menos en apariencia) y al finalizar su vida laboral, le aparecen los típicos achaques, y enfermedades de todo tipo. Seguramente el trabajo y la preocupación de sostener la estabilidad económica de su hogar, le ocupaba tanto espacio mental y emocional, que no quedaba sitio para la enfermedad, ni siquiera se otorgó la posibilidad de caer enfermo por lo tanto estuvo blindado, una vez que la responsabilidad desapareció, su sistema se deprimió, su atención se diluyo y abrió la puerta a la enfermedad.

Existen muchas causas para enfermar, son muchos los focos que están abiertos y muchas las formas de somatizar los síntomas en nuestro sistema. Vivimos en un entorno netamente enfermo así que acabar contaminado es solo una consecuencia puramente ambiental. Todo lo que nos rodea nos enferma, todo pensado y diseñado para que enfermes, desde el mismo instante en el que la primera bocanada de aire llene tus pulmones. El cuerpo avanza y crece en una constante lucha por la supervivencia, un gasto de energía y recursos ingente que provoca que eludir la enfermedad sea una tarea complicada.

Disposición al cambio.







Nuestro estilo de vida nos empuja a estancarnos en las rutinas y cuando nos enfrentamos a un mínimo cambio en estas, nos supone un auténtico quebradero mental y moral, nos venimos abajo y nos encontramos con una multitud de sentimientos encontrados. Estamos tan acomodados que al enfrentarnos a un sistema de crisis o cambio de paradigma obligatorio, nos derrumbamos y nos quedamos estáticos como un conejo ante los faros de un coche. Ese rechazo al cambio hace que las circunstancias que no controlamos acaben por atropellarnos, pero esto ocurre solo porque creemos que hay un orden que opera desde fuera y es superior a nuestro propio orden.

No solo nos supone un problema cambiar nuestra rutina, también nos plantea un drama cambiarnos a nosotros, nos quedamos dándole vueltas al coco pensando en el cómo o el por qué, sin llegar a ningún lado. Para el resto del mundo, somos algo que no somos, mostramos orgullosos esa pantalla de alta resolución, para esconder nuestras miserias, escondidos en la apariencia vivimos acomodados en un personaje que al final a la mínima zozobra no aguanta y se derrumba. Tememos el juicio al morir porque no somos capaces de juzgarnos en vida, la hipocresía nos delata y preferimos mirar el defecto ajeno que empezar a pulir los propios. Pero no es cuestión de ser perfectos, solo de ser mejores, conocernos un poco más y saber cuáles son nuestras posibles “taras”, pecados si eres religioso, errores si eres del lado de la razón.


Expira lo que sabes.






Muchos dentro de sus procesos de transformación de la conciencia, dudan del conocimiento que les llega, creen que canalizan o que son “inspirados”. Toda inspiración supone que algo externo entra en ti, te nutre y te permite o te ayuda a vivir, como pueda ser el oxígeno que constantemente inspiras, en cambio la expiración se relacionó convenientemente con el mal, la muerte, con el fin... algo malo que expulsas o un ciclo que termina. La expiración es en realidad sacar de dentro algo que tienes, y eso que tienes, no tiene que ser necesariamente malo. Sacar fuera eso que vive oculto en tu interior es precisamente lo que siempre te han hecho creer que era inspirado, cuando en realidad es todo lo contrario. Por lo tanto desde ahora yo planteo la duda ¿realmente somos inspirados? Yo creo sinceramente que no, eso es lo que nos quieren hacer creer con sus programaciones, que nuestras obras literarias, nuestra ingeniería, nuestro avance, es inspirado, y es en realidad obra y merito de unas “musas” que nos concedieron esos conocimientos.

Como siempre, dando valor a todo lo ajeno, restándole vida a lo que aporta nuestro saber interno. Todos los clásicos, la filosofía, el pensamiento o el humanismo, todo inspirado, guiones, novelas, miles de canciones, de poemas, todos inspirados... Entonces si todo es inspirado e inducido, para que seguir pensando ¿no? Somos tontos, cerebros planos, maquinas biológicas, que tienen que ser guiadas o inspiradas, para ser útiles y creativas, que deben esperar a que un operador externo expire su “duende” para que nosotros recibamos esa inspiración por obra y gracia de esas musas.

¿Hasta cuándo vamos a seguir comprando esto? Tan tontos somos para creernos inspirados por algo o alguien constantemente, es que nuestro cerebro solo ocupa espacio, o se limita a las funciones básicas. Nos quieren hacer creer que somos meros autómatas, constantemente se afanan en recordarnos lo poco que valemos y se apropian todos nuestros méritos. De hecho, cualquier idea que parte de nosotros, idea que puede elevar o cambiar  el  estado de conciencia del ser humano, acaba  retorcida y deformada en sus sucias zarpas. Mientras sigamos creyendo cualquier cosa, mientras pensemos que todo es canalizado, o inspirado por alguien o algo, seguiremos llamándonos tontos, incapaces, borregos, seres amorfos, que solo respiran, comen, cagan y copulan, sin alma, sin conciencia.


Disidencia y control de conciencias.







Quien más, quien menos ha seguido la información de diversos personajes que canalizaban información de diversos “seres” que deseaban mostrar o enseñar información “útil” para la evolución espiritual del Ser humano. Esto así a bote pronto suena ideal y si seguimos creyendo que todo el mundo es bueno, en los planos no físicos o incluso en otros planetas, vamos literalmente con la etiqueta de crédulo (por no decir tonto) en la frente. Muchos de nosotros ya sabemos lo que son las canalizaciones y lo que persiguen, como estas enferman las mentes de aquellos que las consumen y como consiguen crear capas de creencias en nuestra psique, capas que es muy difícil disolver y que constantemente aparecerán de forma recurrente ante cualquier mínimo despegue de esa doctrina. La meta final de estas informaciones es confundir y reintegrar al sistema a aquellos componentes que escapan de las redes de la doctrina religiosa, sea cual sea la que dejaron atrás. Al perder a un adoctrinado, se corre el riesgo de que tome el camino correcto y su vía dolorosa, acabe con final feliz. Para evitarlo se le bombardea con distintos tipos de doctrina, que según su paradigma, serán o bien obra de una raza extraterrestre “positiva” o bien de un “ser de luz”. Evidentemente ambas tesis son falsas y solo es una estratagema para evitar que seas libre pensante.

Esto es como hasta ahora estaban funcionando estos canales, estos trabajadores de la luz, que en su esfuerzo ignorante de contención de la conciencia humana, se prestaron a dar pábulo a estos entes. Ahora las tornas cambian y muchos despertaron de la mentira, y vieron como esos canales no llevaban más que aguas fecales. Muchos de estos trabajadores que operaban como desagües de sus informes contaminados, también despertaron, y se vieron en la obligación moral de apartarse o de denunciar el engaño, pero el sistema, es el sistema, y estos entes lo mantienen vivo a toda costa, ya que les va la vida en ello. Por eso dentro del “bando de la luz” se ha creado un pequeño grupo de disidentes, para focalizar la atención de la disidencia real. La disidencia que descubrió el pastel, que está desentrañando los engranajes del sistema, que está denunciando la esclavitud espiritual, que expone como la experiencia de aprendizaje espiritual no es más que una jaula con barrotes invisibles.


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